Ph:
germanjacobo.com
Client: KML Tienda
Model: Elizabeth Paez
MakeUp&HairStyling: Adriana Rivera Make Up.
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Direction&Production: Jeto González
MakeUp&HairStyle: Adriana Rivera Make Up
Models: Catalina Ávila González y Ana CamiLa Arias
Photography: germanjacobo.com
Agradecimientos Accesorios por: FLORIPONDIA MODA Y DISEÑO
Abosorvidos… Tan secos que cabalgan sobre el viento más leve. Tan reducidos que ni sombra les queda. Absorvidos… uno en los otros, en sus juegos de enajenación… Absorvidos, por ese deseo de abandonar su pasado animal, convirtiendo a la inteligencia en un instinto más. Lo primitivo les hace falta, lo extrañan y lo desean… Pero ¿Qué son las palabras dichas sin sentimiento, más que un resumen perezoso de nuestras ideas? Prefiero una imagen, prefiero un gesto… prefiero su silencio.
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Client: KML Tienda
Model: Elizabeth Paez
MakeUp&HairStyling: Adriana Rivera Make Up.
Fotografía para catálogo de KML
Si, es ese punto en que todo deja de ser correcto.
Estar algo ebrio en una hora no adecuada, trabajar el día en que se descansa, cocinar algo que no se sabe si va a saber bien… Estar pensando en la persona en que no se debería estar pensando. Desear que estuvieras acá, un poco ebria en la hora no adecuada, trabajando cuando todos descansan y comiendo una mierda que no sabemos si quedará bien… Haciendo lo que no pareciese ser lo correcto. Diseño de vestuario: Nimsuc Vargas Fotografía: germanjacobo.com
Tomaré el volante y detrás de el ire a ninguna parte… mi subconsciente tiene algo que decirte, dirás que de nuevo no es el viaje que deseas hacer, pero la verdad conducir hacia ninguna parte es la única ruta que se hacer… No sabes todo lo que hago por no hacer todo por ti.
¿Sabes cuánto tiempo gastamos intentando detener el tiempo? Que incensato resulta disfrutar más de nuestro rostro conmovido por la belleza que se esfuma que de la belleza en sí. El hombre que camina al ritmo del horizonte, nunca lo verá en la noche desaparecer. No hay tiempo para buscar alivio a nuestros pies, el camino se encargará de que nos dejen de doler.
Esto es exposición pública, alguna vez escuché una historia que quiero contar ahora: En un reino hace mucho tiempo existió un plebello, y como raro se enamoró de la princesa del reino, viendo que la única vía para acercarse a ella era haciéndose caballero, tomo armas, entrenamiento y lucho en mil batallas. De cada batalla salió victorioso motivado por su princesa, pero de cada batalla salió mal herido al dar casi la vida por cada conquista. Con el paso del tiempo, ascendiendo militarmente obtuvo un título de noble y finalmente conoció a la princesa la cual ante todas sus historias y valentía cayó enamorada. Él temiendo espantar a la princesa al descubrirse su cuerpo y mostrar sus cicatrices hizo un trato con un hechicero, quién a cambio de quitarle sus antiestéticas cicatrices sólo le pedía parte de su fortuna acumulada. Oro a cambio de belleza, él aceptó. Habiendo borrado sus cicatrices el hechicero, el caballero ahora no recordaba ninguna de sus victoriosas historias, fue cuando el hechicero le recordó: “Si he de borrar tus cicatrices, con ellas se irán las batallas y victorias con las que las adquiriste.” El hombre siendo muy inteligente y aún con oportunidad de deshacer el trato, tomó sus cicatrices y asumiendo su apariencia poco estética supo mostrarlas ante todo el reino como un símbolo de valentía, lo que las hizo más que bellas… llenas de valor. Bueno no me importa si la princesa se quedó con él o con un modelo Calvin Klein, no recuerdo toda la historia, lo cierto es que hasta que no asumamos que lo que ocultamos resulta ser en lo que más valor encontramos, ninguna historia de batalla, podrá reflejar lo que en verdad conquistamos.